Abrí este blog para reservar mi identidad anónima, aunque suene a contrasentido. No para postear, sólo para que cuando firmara como
Anónimo Aún, nadie fuera a usurpar mi nick.
Luego, a propósito de algún comentario, "postié" un chiste muy conocido y después de un percance a una amiga blogera "postié" lo que mi corazón pedía. Ahora me exijen "producción" blogera y yo mismo, en un comentario, me comprometí a postear. ¡Guena! Ese no era el objetivo, no era lo que yo quería.
Pero, aunque no crean, tengo tema para postear pero no tiempo para darle la forma que quiero. O sea,
yo quiero postear pero no he alcanzado. Así, aquí va a este post para explicarles mi
contradicción vital como dijo alguien unos años atrás.
En todo caso, les aclaro, no seré un esclavo del posteo y no me vengan con esa de
me debo a mi público, porque postearé cuando quiera (y pueda).
Pero me comprometo a vivir a punta de comentarios en este y los blogs de mis amigas linkeadas. Así partí, a eso me comprometo, a mantener nuestra amistad a punta de comentarios y correos. Eso me gusta y apenas me alcanza el tiempo para ello. Si puedo postear, mejor.
Anónimo Aún
PD: ¿Qué pasó
Torcasita? Nuestros correos anónimos están abiertos para que nos cuentes (si no puedes postear). Pucha, no desaparezcas.