Friday, January 19, 2007

Blogs y su Ciclo de Vida

En los últmos meses me he dado cuenta que están cerrando varios blogs, incluso algunos bastante activos. Otros han cambiado radicalmente su temática. Otros han tenido un derrotero errático. Y otros, han bajado su actividad: menos posts y menos interacción del autor en los comentarios. Sin embargo, los blogs en general, siguen creciendo en número. ¿Qué pasa?

No me he puesto a investigar que dicen los sesudos al respecto. Seguramente existen teorías y estudios disponibles en Internet. Yo arriesgaré mi teoría.

Creo que hay algunos aspectos a considerar: tema, tiempo y entusiasmo.

Tema: Me parece que muchos abrimos el blog porque queremos contar sobre nuestras vidas, plasmar nuestras opiniones sobre la actualidad, escribir sobre un tema. El punto es que tenemos una idea vaga de lo que queremos hacer con el blog, sobre lo que queremos escribir o la interacción con nuestros comentaristas. Eso nos hace perder el enfoque, la audiencia (y por lo tanto los comentaristas) podrán aburrirse de posts algo erráticos. También esto nos lleva a ¿qué queremos postear? Como autores no sabemos, no hilamos posts, no tenemos rumbo y nosotros mismos nos aburrimos ya que pierde sentido seguir. Esto es ¿cuál es la motivación para seguir blogeando?

Tiempo: Es un bien escaso y para postear, para interactuar con los comentaristas, para visitar otros blogs, para crear lazos con otros blogeros se necesita mucho tiempo. Se pierde mucho tiempo navegando en los blogs, leyendo comentarios y comentando (es decir, metiéndose en la conversación). Quizás uno podrá dedicarse a postear, comentar, responder, navegar pero ¿por cuánto tiempo? La misma falta de tiempo nos alejará, bajaremos la cantidad de posts, de comentarios, de navegación ya que la vida sigue y no vivimos de los blogs.

Entusiasmo: Es bastante obvio que el entusiasmo inicial bajará, como en toda actividad humana, la perseverancia no es fácil y muchas veces hemos iniciado proyectos con entusiasmo y han quedado abandonados poco tiempo después. También pasa en los blogs. El entusiasmo inicial nos lleva a una sobreactividad blogera, que bajará a niveles normales después de un tiempo y eso hará bajar nuestros posts, comentarios y navegación.

Entonces, si no tenemos un tema claro (motivación), el tiempo necesario y el entusiasmo suficiente (perseverancia) nuestro blog se marchitará, entrará en receso o morirá.

¿Qué hay de tu tema, tiempo y entusiasmo?
¿Has notado los cambios en actividad blogera?

Anónimo Aún

Thursday, January 04, 2007

Saber Vivir en la Carretera

El fin de semana largo del Año Nuevo muchos salimos de Santiago hacia la costa y pudimos ver y hasta catalogar a los conductores. Mi tesis es que así como conducen vehículos, es como se conducen en sus relaciones personales en la familia, en el trabajo, en la calle. Veamos.

De ida y vuelta (y más que nada en la vuelta con un hermoso taaacccoooooo) pudimos apreciar al prepotente, quizás uno de los más nosivos conductores. Me refiero al que va corriendo aunque seguramente ni él sabe para qué tanto apuro; al que echa el auto encima por ganar un puesto en la carretera (peor si es el roto con plata que pudo comprarse la 4x4 y se arroga el derecho de avasallar al resto de la humanidad); al que se va por la berma y cuando le parece vuelve al carril echando el auto encima (agrégese el bono del roto con plata); al que cree que llegando 10 minutos antes ... ¿será el mejor? ¿será admirado? ¿es más inteligente? ¿es más hábil? ¿sentirá poder? ¡es un pobre imbécil! En realidad es un pobre tipo que no sabe vivir, no sabe disfrutar de la vida y lo que es peor no nos deja disfrutar ya que el resto debemos estar atentos a sus maniobras riesgosas e innecesarias. Para mí son seres despreciables y no dudo que son los mismos prepotentes que uno se encuentra en la empresa, en la familia o los que andan echando la foca en todos lados.

Otro especímen digno de mencionar es el histérico que quizás no hace mucho, pero mete ruido tocando la bocina y alegando. Entiendo eso de tocar la bocina cuando el chofer de adelante está obstruyendo indolentemente la vía, pero tocar la bocina en un taco de kilómetros donde el origen del taco no es conocido y menos controlable es simplemente un despropósito. Los que están al lado del histérico se alteran, los niños que van durmiendo se despiertan (y los chicos lloran) y el histérico sólo logra subir su propia histeria y lograr las simpatías de otros histéricos que están cerca y lo acompañan con las bocinas. El histérico gritará en la fila del banco, en la caja del supermercado, son los que le gritan al que está abajo pero no reclaman a quien originó el problema, no se atreven.

Obvio que disfrutar de la vida no es precisamente estar en un taco, pero también es obvio que no es necesario agravar la situación. Bueno, está claro que no para todos es obvio, porque esperaría que los prepotentes e histéricos no se comportasen como tales. Pero eso es mucho esperar en un país subdesarrollado económicamente, pero lo peor, es subdesarrollado mentalmente. Sí, también me incluyo, pero al menos trato de estar conciente de ello y evolucionar ...

Feliz Año Nuevo,
Anónimo Aún